¿Qué soy?

Escribo poesías y poemas sin ser poeta. Escribo novelas, relatos, cuentos y pensamientos sin ser autor o escritor. Solo me gusta escribir dando riendas sueltas a la imaginación. Solo me importa expresarme, saciar esa necesidad, dejando plasmado todo en papel.

No soy poeta, menos dramaturgo. Solo soy una persona que expresa su sentir a través de la escritura.

Todos llevamos dentro un poeta, un escritor. Solo necesitamos el impulso de la inspiración.

Nuestra voz por más grave que parezca se transforma en melodía para nuestros oídos cuando expresamos palabras gratas que llegan al corazón.



Bajo el cielo estrellado

Mirando la noche estrellada, con toda mi atención centrada en el cielo, mi atracción principal es la luna que con su luz llena de calidez y de suspiros mi sereno pecho.


Un aroma de quietud inunda el ambiente y al sentir la fresca y sutil brisa le hago mi mensajera para hacer llegar un beso mío a su frente.


Y una canción, una canción que guardo en mi pecho corre por mis venas y hacen que broten por mis ojos soñadoras lagrimas en silencio.

Tarde lluviosa





El día está nublado, trae la brisa fresca que lo caracteriza y que me inspira suspirar, desear y recordar.


Mis deseos pueden no ser puros, pero si relajantes. Mis recuerdos pueden no ser perfectos o interesantes, pero para mi son muy importantes.


Y ¿Qué decir de mis suspiros? Nada visibles para los demás pero para mí son motivos de aprovechar el tiempo. Porque el tiempo se debe aprovechar constructivamente al máximo, por lo menos para inspirarse.



¡Cómo extraño el silencio cuando estoy siendo abordada largo rato por el ruido alborotante e irritante!


Amo la soledad en momentos como esos.

Reflexiones



Cada día nuevas reflexiones llegan a nuestras mentes y las dejamos escapar sin advertir que, en algún momento dado de la vida, se puede  volver a caer en la incógnita otra vez. Se nos presentara otra vez el mismo problema o alguno semejante y en la mayoría de los casos no recordaremos la solución que habíamos encontrado ya en el pasado.

Por eso es bueno anotar o advertir con énfasis nuestras experiencias para no olvidarlas, porque estas suelen ser las llaves, la clave para salir de ese laberinto.


Muchas veces he sentido la necesidad de plasmar mis pensamientos pero las ocupaciones laborales absorben todo mi tiempo y me impiden tomar el mísero tiempo que pudiese dedicar a escribirlos, frustrando mi intento. Y cuando llega el momento de receso, la frustración roba mi inspiración y en un descuido olvido todo.


Suelo, a veces, recordar algo, la esencia de la reflexión, mas no completa; no me causa la misma impresión porque una parte de la esencia se pierde cuando no hay inspiración, la fortaleza del mensaje no es la misma que al momento de ser concebido.


Mas, cuando logro hacer tiempo plasmo el pensamiento y cuando llega el momento reflexiono en el mensaje mientras lo leo, pues, aunque quede en mi mente el mensaje en si llega cuando leo lo ya escrito. Puedo sentir que lo que me faltaba, la mitad de la esencia que estaba plasmada en el papel, era lo necesario para salir de la incógnita.


"No desperdiciemos los momentos ni las reflexiones que afloran en nuestras mentes porque pueden sernos de gran ayuda en un futuro"